Con la determinación y la libertad de un cazador irrumpes en mi vida
destruyendo todo lo que por años construí con el ímpetu de tu olvido
con ese mismo frenesí y frialdad con que te haces tangible
para recordar tu existencia y caprichosamente lastimar mi humanidad.
Por un instante olvide tus armas ;
vi una oveja donde todos veían un lobo a punto de destrozar mi corazón
vi nostalgia donde sólo yacía tu vil deseo carnal insatisfecho
tontamente confundí amor con tu rustico y animal instinto.
Te creí pensante, seguro, honesto
fiel a tus sentimientos…te creí sincero
te creí un amigo pero sólo eras una bestia
buscando su próxima presa.
Quizás piensas que tu cacería a sido exitosa ,
pero en tu ensañamiento por destrozarme
no quisiste ver que tras tus heridas letales, sólo quedaban cicatrices
y esos gritos de dolor en realidad eran impetuosas carcajadas provocadas
al verte tan ignorante y predecible en tu pedante bestialidad .
POR GABRIELA GUEVARA

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